Siguiendo la tónica de ayer, hoy Ventura, Juan y Javier han tratado el análisis de algunos de las servicios y productos:
Contratación electrónica:
Cuando se aborda el tema del e-commerce, hay que responder a cuestiones como ¿cuál va a ser el tratamiento de las devoluciones?, ¿en qué moneda vamos a operar?, ¿en qué idioma?, ¿cómo se gestionará el tema de los impuestos?, ¿y el de los gastos o la forma de envío?, ¿seguiremos un modelo de negocio B2B, B2C, ambos,…?, ¿qué formas de pago se ofrecerán?, ¿vamos a aceptar compradores de cualquier parte del mundo?
Conviene dejar todos estos puntos bien definidos en el footer de la página Web, con apartados como una “Guía de Compra” con alusión al procedimiento, el pago, el envío, las devoluciones,… o “Políticas” que incluya la política de privacidad o las condiciones de compra.
En cuanto a la normativa, esta obliga a que cuando los precios se muestren al público incluyan todos los impuestos y gastos asociados; a que aparezca algún método de verificación donde el cliente pueda aceptar las condiciones de compra; y también a que haya un resumen de la cesta de la compra detallada antes de finalizar la compra.
Importante contar con un buen canal que permita al cliente contactar con la empresa para consultas, quejas, devoluciones,… y que dicho canal cuente con procesos y un servicio de atención al cliente adecuados para evitar situaciones como esta:
Publicidad:
En este punto nos encontramos con problemáticas del tipo de usurpación de identidad o el uso indebido de terceras marcas; el ofrecimiento de servicios que resultan no ser gratuitos valiéndose del gancho que tiene la palabra “gratis”; la utilización de las cookies con usos publicitarios sin consentimiento expreso; o la falta de claridad en la publicidad relacionada con el juego y las apuestas on-line.
Así han dado paso a la segunda parte de la sesión donde nos esperaba otra ponencia de excepción de la mano de Juan Salom, Comandante Jefe del Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, quien nos ha explicado que no son ni más ni menos que los ciberpolicías que combaten el cibercrimen o los ciberdelitos que se producen en el ciberespacio.
Están formados por una unidad central (GDT - Grupo de Delitos Telemáticos) apoyada por unidades territoriales (EDITEs - Equipos De Investigación TEcnológica) en cada una de las provincias de España. Cuentan con conocimientos de informática y de técnica procesal penal, experiencia investigadora, prestigio y confiabilidad en la judicatura, y relaciones internacionales con INTERPOL (EWPITC, GTLDT), EUROPOL, G-8, FIEC.
Se dedican a investigar y también a prevenir. Y para prevenir informan acerca de cómo actúa el ciberdelincuente gracias a su presencia en los principales portales y redes sociales de Internet (Facebook, Twitter, Tuenti,…) y también a su propia página Web:
Y aunque hacen una labor encomiable, esta podría ser aún mejor si se solucionaran ciertas deficiencias que existen en materia legal, procesal y jurisdiccional. Un buen punto de partida podría constituirlo la creación de una Policía Adminisdtrativa que se situara en una fase previa a cuando el delito ya se ha producido para retirar contenidos, llevar a cabo actuaciones preventivas y obligar al cumplimientos de las leyes.
Hasta mañana.
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