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21 de junio de 2011

MIB (21/06/2011): ESQUEMA EMPRENDEDOR

Penúltima clase del MIB con Alberto Díaz para ver el esquema del emprendedor a través del cual hemos ahondado en lo que a emprender hacia fuera se refiere.

Emprender no deja de ser un proceso con fases en el que a grandes rasgos podemos diferenciar cuatro formas de hacerlo:
  • Fundando una empresa
  • Comprando una empresa (total o parcialmente) y con distintos modelos de financiación
  • Franquiciando una empresa
  • Gestionando una empresa con un mix de sueldo y acciones

Ser emprendedor puede estar motivado por muy diversas razones, entre ellas, buscar una forma de vivir bien o cierta independencia que el hecho de trabajar por cuenta ajena no ofrece generalmente; especular para “pegar el pelotazo”; o crear una saga familiar, es decir, hacer crecer una empresa para que generaciones venideras la continúen.

Lo habitual es que las personas que emprenden lleven la empresa a su área de confort y, en este sentido, se dan diversos tipos de empresas como aquellas caracterizadas por contar con personal triunfador, con gente de perfil comercial muy marcado, con generadores de ideas, con directivos reales; o aquellas que por su tamaño son micro empresas, pequeñas, medianas, o grandes, o centran su orientación al crecimiento.

El emprendedor debe mirarse (o provocar que le miren) interiormente e intentar decidir qué tipo de emprendedor quiere ser. Las necesidades de liderazgo de la empresa varían con el desarrollo de la misma.

Una manera de determinar cuándo se puede considerar que existe una oportunidad de negocio es atendiendo a las 5 fuerzas de Porter, cuyo esquema determina la rentabilidad a corto plazo en una industria:
  • Intensidad de las barreras de entrada
  • Intensidad de la competencia
  • Fuerza negociadora de los proveedores
  • Fuerza negociadora de los compradores
  • Existencia de productos sustitutivos

Otro tema a considerar muy mucho es que el mundo puede considerarse plano en todo. Hay que estar atento y saber qué es lo que se persigue, qué se necesita y dónde se puedes encontrar. Cuando se monta una empresa la limitación no son los recursos. Hay mucha flexibilidad en el mercado laboral en cuanto a talento, costes y rigidez que puede ayudar a lanzar el proyecto. Hay que decidir qué tipo de trabajos pueden ser externalizados y cuáles y contar con esa posibilidad en todo proceso de emprendizaje.

La desintermediación más el “mundo plano” es una combinación explosiva a tener muy en cuenta: los recursos son accesibles y están entrelazados; hay una democratización de la tecnología (accesible y barata); no existen industrias blindadas (pierden las barreras de entrada); todo es posible (acceso a tecnología, a mercados, a proveedores).

En la oportunidad digital es necesario contemplar muchos pocos versus pocos muchos, el uso intensivo de tecnología (escalable), el alcance global de proveedores y clientes, la capacidad de producción “outsourced”, y la movilidad.

En cuanto al emprendedor digital, este tiene que interiorizar una serie de aprendizajes como que es posible crear un negocio low cost, que debe enfocarse en costes variables frente a fijos, que el dinero en estructura ya no es necesario, que el mercado es cada vez más líquido y con menos fricción de información, que el enfoque no debe ser un enfoque en valor añadido manufacturero (siempre hay alguien mejor que tú fabricando y además a mucho mejor coste), y que el mercado está más abierto que nunca.

Desde un punto de vista de mercado hay que perderle totalmente el respeto a las grandes empresas. Internet habilita al emprendedor para competir con quien quiera. La tecnología abre la oportunidad digital, al dar opciones que antes no existían, al abrir oportunidades nuevas.

Y si hablamos de monetización, se dan tres modelos de negocio en Internet fundamentalmente:



Centrándonos en los criterios básicos de la publicidad, resaltar que la escasez y las características del inventario publicitario definen su valor, que la legislación suele definir la escasez de inventarios, y que el coste de fabricación define también el inventario. En Internet el inventario es infinito y creciente y, en consecuencia, el precio de equilibrio tiende a cero.

Cuanto más personalizado más segmentado. Cuanto más segmentado, más valor. Combinando esta segmentación con la geolocalización, la capacidad de prescripción vía Redes Sociales, los distintos gadgets y diversos medios de pago inmediatos y sencillos, se logra dotar de una mayor relevancia al inventario publicitario lo que redundará en la obtención de un mayor valor por el mismo.

Si muchos pocos valen más que pocos mucho, lo realmente interesante es tener cuanto más usuarios mejor. Ya se buscarán las fórmulas de monetizarlos en el futuro.



Hasta el Lunes. Mañana, la última tutoría antes de la presentación del proyecto final del MIB.

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